Blanquita y su amor por él

Blanquita estaba perdidamente enamorada de él, lo amo sin esperar algo a cambio, disfrutó su presencia que muchas veces fue fugaz pero eterna, cada que él se iba la angustia llegaba; sin embargo, sabía que el deseo lleva cierta angustia, y ella, ¡deseaba con todas sus fuerzas una vida con él! A pesar de su amor tan desbordante, blanquita sabía que era imposible atarlo a ella, ya que eran dos sosteniéndose desde la diferencia del uno. 

Él, un hombre que anhelaba su libertad buscando romper cadenas para encontrar su lugar en la vida era tan diferente, único y encantador. Ella, en busca del amor, lo conoció ya en su lugar, un lugar que había defendido con amor, dolor, pero sobre todo con deseo, haciendo una revolución en su vida para poder amar. Su deseo por encontrar el amor la llevó a él y esta vez a ser paciente para los dos, respetando el tiempo de cada uno. 

Blanquita Sentía tanto amor por él que no quería asfixiarlo, así que hizo de ese amor desbordante; arte , con esa falta que el dejaba cada que se iba, ella escribió cartas de amor, que permitían su amor circular no solo dirigido a él, dejando cierto vacío que los hiciera regresar. 

¿Cómo no amarlo? Se preguntaba ella, Si brilla y hace brillar con tan solo mirar. Él, le dio algo más valioso que lo mundano y lo superficial, su presencia, su tiempo y amor, le devolvió algo que pensó estaba perdido; amar de nuevo pero esta vez de una manera completamente distinta, amar desde la diferencia, sin el ideal de la reciprocidad, le devolvió los latidos a su corazón, era suya y lo era en la eternidad.


Comentarios

Entradas populares de este blog

La dificultad en poder sostener una pareja

Rodrigo

Ser madre