El consumismo como estilo de vida
¿Qué pasa actualmente con el consumismo?
Pareciera que ya no es solo comprar ciertos productos que hagan falta o se necesiten, sino que consumir es ya un estilo de vida. Lo podemos ver con la accesibilidad que tenemos en las redes sociales: con tan solo un clic, y en cuestión de días, el producto que te guste estará en tu casa. Ya no es tan necesario ir a las tiendas. Por un lado, esto sí es una problemática, pues la mercadotecnia que antes se veía en los anuncios de las televisiones, hoy se reproduce a todas horas en los televisores portátiles: los celulares.
La diferencia aquí es que las televisiones eran un medio de entretenimiento, pero también un medio para vender. Solo que se podría decir que había ciertas pausas. Actualmente, los celulares, que podrían ser semejantes a televisores portátiles, se han convertido en un medio para vender y hacer creer que necesitamos ciertos productos, bombardeando las 24 horas al día, sin espera, sin límite, sin pausa, sin siquiera poder desear o pensar por qué se quisiera tal producto. Con solo tener internet, un celular y una tarjeta de crédito, se puede entrar a la página a cualquier hora del día y consumir.
Pensemos en el Buen Fin, ya que se ha colocado como un día especial en el que se tiene que consumir por las ofertas y las oportunidades que se ofrecen. Todo esto disfrazado de “oportunidades”. Pero seamos realistas, ¿qué de lo que compramos se necesita realmente? Solo hagamos una reflexión de este estilo con el que se vive y qué impacto está teniendo en los niños que están creciendo así, sin siquiera poder cuestionarse por qué quieren algún juguete o producto, sino más bien están creciendo con cierta imposición de días ya establecidos, como el Buen Fin y las noches de venta nocturna, con el objetivo de consumir solo por el “escenario favorable” de las ofertas y la “accesibilidad” a los productos.
Por otro lado, las redes sociales están en una constante demanda que impone consumir productos que nos hacen creer que hacen falta, con ciertas ideas de estar a la moda. Pero seamos realistas, ¿cuántas personas pueden sostener ese ideal de estar a la moda? He aquí otra problemática: la idea aspiracional de muchas marcas que producen ropa desechable para que así más personas tengan acceso a la moda está teniendo implicaciones en la contaminación, cuestionando: ¿qué se hace con todo ese exceso que no se vende? Porque, por un lado, no da tiempo de que se venda por la prisa de pasar a la otra temporada, y por el otro, se produce en cantidades excesivas.
Con esto no quiero decir que no se consuma algo que se desee, o se quiera, o se llegue a necesitar. Eso sería algo muy complicado de pensar. Pero sí sería importante poder pensar siquiera por qué se desea algo, y así poder valorar este consumismo que ya se posicionó como un estilo de vida, en donde las personas están pasando a tener un valor por lo que tienen y no por lo que son, bajo una lógica de estar a la moda. Y claro que es muy tentador y fascinante, pero, como una pequeña propuesta, sería bueno pensar: ¿qué valor se le da a las personas en la actualidad? Y, por otro lado, frenemos tantito y pongámonos a pensar si lo que se tiene es algo que se necesita. Claro que esto tiene implicaciones en la psique de los sujetos, pues, bajo esta lógica, son a partir de lo que tienen y no por quién realmente son: sus gustos, sus experiencias, su nombre propio.
Aclaro que con esto no digo que no se pueda comprar o desear algo, más bien, pensar en el consumir como un estilo de vida: tener por tener.
Buen texto, muestras una postura clara frente al consumismo "contemporáneo", cuestionando tanto sus orígenes como sus implicaciones y me agrado que el texto invita al lector a detenerse, cuestionar sus hábitos y pensar más allá del acto de consumir, lo cual lo hace valioso desde una perspectiva ética y filosófica. Saludos Angel Saenz
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