Escuchar el olvido

¿Existe alguien a quien no se le olviden las cosas? ¿Es posible no olvidar, pese a todo? Posturas desde la psiquiatría y la psicología del yo sostienen la posibilidad de que los seres humanos realizan constantemente un esfuerzo por recordar absolutamente todo. Sin embargo, en ese esfuerzo por recordar la mayoría de las veces fracasamos pues el olvido, que no es ingenuo, surge como respuesta ante una situación que en ese momento pareciera intrascendente, pero en la que ya opera el inconsciente.

Un ejemplo: perder las llaves del coche, algo tan común y cotidiano que, de alguna manera, conlleva una búsqueda a posteriori: intentar recordar dónde quedaron. Entonces ¿cómo podría el olvido operar afavor de quien pierde sus llaves y no recuerda dónde las dejó? Tal vez quien las perdió inconscientementeno quiera salir de casa para ir adonde debe ir, por lo que acaso ese olvido por muy absurdo que suene sea una manifestación de algo, ya sea no llegar a un lugar, no ir a trabajar, dejar de ir a una comida con la familia o incluso no querer ver a ciertas personas, y entonces “olvida” dónde dejó las llaves como un acto de resistencia. Como éste hay varios ejemplos más donde el inconsciente se manifiesta en la vida cotidiana al grado de que obviamos o pasamos de largo su importancia en todas las decisiones que tomamos, sean recuerdos u olvidos aparentes.

​El psicoanálisis nos enseña que el inconsciente está en la superficie, en los lapsus, en los equívocos, en los olvidos, en los sueños y también en las ocurrencias al hablar. La particularidad de los olvidos, de no recordar ciertas vivencias, es una forma que tiene el psiquismo para evitar algo. No se trata de poner más atención sino más bien de escuchar elolvido o el equívoco que suscita algo en la vida del sujeto. Estar bajo la demanda de no olvidar, por tanto, puede volverse una exigencia o un ideal muy difícil de sostener. Querer que no haya olvido es imposible ya que no somos conscientes de todo, lo que a menudogenera mucha culpa dado que olvidar se asocia con el fracaso, cuando lo cierto es que fallar es parte de la vida. ¿Se imaginan una vida sin olvidar nada? Sería insoportable.

A este respecto, un cuento que viene a mi a veces fallida memoria es “Funes el memorioso”, del maravilloso Jorge Luis Borges. Ireneo Funes es un muchacho que recuerda absolutamente todo haciendo la vida intolerablemente precisa: un hombre que lo sabe todo, que experimenta y siente cada situaciónque le rodea, un hombre que sabe tanto que no tiene el tiempo ni para dormir, imposibilitado por su saber para detenerse y elaborar lo que la vida es.

Se trata de un hombre que sabe tanto que no daespacio a la sorpresa, ensimismado en su memoria e impidiendo poder estar para el otro, hacer compañía y hasta experimentar lo rico de una conversacion entre amigos, donde el no saber abre camino al lazo,mientras que el recuerdo permanente se aleja de lo novedoso que el otro pueda ofrecer. Funes es un hombre solitario aunque demasiado acompañado desu saber absoluto y de su memoria impecable. No le falla el recuerdo pero lo deja solo en un mundo donde lo rico de la vida es la compañía, la plática, las risas de los equívocos y las confusiones propias de los olvidos

Asi que al ser sujetos atravesados por un inconsciente, perder unas llaves y olvidar las cosas no es un grave error como se hace ver en ciertos discursos, pues en estos, el olvido genera culpa en el sujeto por no “poner atención” a lo que nos rodea, creando así la fantasia de que es posible estar más atento para la próxima vez. Sin embargo, si pensamos en el protagonista del cuento de Borges, sabemos que olvidar posibilita que lo doloroso no sea tan doloroso, que se pueda elaborar con tiempo y pausas los afectos de la vida.

Vivimos bajo una demanda excesiva donde seexige no fallar, pero pensemos en Funes y lo insoportable que sería estar pensando todo el tiempo en lo que se vivió en la niñez, o el día anterior, sin poder si quiera distraernos por un chiste.

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